¿Tienes una vivienda destinada al alquiler turístico? Las últimas reformas legislativas podrían afectarte directamente. A partir de abril de 2025, el marco regulatorio ha cambiado de forma sustancial, lo que ya está teniendo consecuencias en el mercado. Analizamos en profundidad las novedades, su impacto sobre la rentabilidad y la viabilidad del negocio, y qué actores están mejor posicionados para sobrevivir a esta nueva etapa.
Cambios normativos: ¿qué ha cambiado exactamente?
España ha dado un giro normativo importante para frenar el auge descontrolado de los pisos turísticos, particularmente en zonas tensionadas como Madrid, Barcelona, Baleares, Málaga o Valencia.
Reforma de la Ley de Propiedad Horizontal (abril 2025)
La principal novedad a nivel nacional es que las comunidades de vecinos ahora pueden vetar o limitar los pisos turísticos con mayoría cualificada (3/5 partes de los propietarios y cuotas). Antes, esta medida requería la unanimidad, lo que dificultaba enormemente cualquier tipo de oposición vecinal.
Este cambio, incluido en la reforma de la Ley de Vivienda de 2023 y activado ahora, supone que incluso si ya cuentas con licencia administrativa, podrías verte obligado a cesar la actividad si la comunidad lo decide.
Autonomías endurecen su postura
Las comunidades autónomas están reforzando la normativa con nuevas restricciones, por ejemplo:
- Baleares ha blindado 90.000 plazas turísticas existentes y ha prohibido nuevas licencias en muchas zonas urbanas.
- Cataluña prevé imponer una moratoria de licencias y exige que las viviendas turísticas estén dadas de alta como actividad económica.
- Andalucía y Madrid están revisando sus normativas para permitir mayor intervención municipal.
- Valencia obliga desde este año a registrar los pisos turísticos en una plataforma digital autonómica para evitar fraudes y controlarlos fiscalmente.
Mayores exigencias fiscales y administrativas
Además, los propietarios deberán adaptarse a nuevos requisitos de transparencia fiscal, compatibilidad urbanística y, en algunos casos, demostrar impacto cero en la comunidad, algo que complica aún más el proceso.

¿Cómo afecta esto a los propietarios actuales?
El cambio normativo tiene un impacto directo sobre los pequeños propietarios, que hasta ahora podían explotar sus viviendas de forma relativamente sencilla.
1. Caída del retorno esperado
Muchos adquirieron inmuebles en barrios céntricos o zonas costeras con el propósito de obtener una rentabilidad alta mediante alquiler turístico. Sin embargo, los nuevos obstáculos reducen esta rentabilidad esperada, especialmente si deben reconvertir su piso al alquiler tradicional (con ingresos mensuales más bajos y contratos más rígidos).
2. Aumento de costes y obligaciones
Desde licencias, seguros, tasas específicas, adaptación de la vivienda, fiscalidad como autónomo o empresa… la complejidad operativa se incrementa. Y a esto se suma el riesgo jurídico de tener que paralizar la actividad si la comunidad de vecinos cambia su parecer.
3. Mayor presión vecinal
Las tensiones con vecinos son ya un hecho común en muchos edificios. Ahora, estos tienen una vía legal clara para oponerse activamente a este tipo de alquileres, especialmente en comunidades envejecidas o donde no todos los propietarios están digitalizados o tienen interés en esta actividad.
¿Y los inversores en pisos turísticos? Oportunidades y amenazas
Los cambios suponen una amenaza para los pequeños inversores, pero una oportunidad para los grandes actores del mercado.
Los grandes players, mejor posicionados
Fondos, socimis, gestoras de activos y plataformas profesionales (como Sonder, Numa, Limehome o SmartRental) cuentan con los recursos legales, fiscales y logísticos para adaptarse a la normativa, y pueden además negociar directamente con comunidades o comprar edificios completos.
Estas compañías además:
- Ofrecen estancias medias (30+ días), eludiendo parcialmente las restricciones turísticas.
- Operan con estructuras empresariales, evitando limitaciones individuales.
- Tienen departamentos jurídicos y de cumplimiento normativo.
Estrategias emergentes
- Alquiler de media estancia para profesionales, nómadas digitales o estudiantes internacionales.
- Transformación de inmuebles a alquiler corporativo o coliving.
- Desinversión parcial en zonas tensionadas para buscar nuevas oportunidades en regiones menos reguladas.

Opinión: hacia un mercado más profesionalizado (y menos accesible)
¿Estamos ante el fin de los pisos turísticos para particulares?
Todo apunta a que sí, al menos tal como lo conocíamos. La nueva regulación dibuja un futuro donde el alquiler turístico será posible solo para quienes tengan músculo legal, capacidad de adaptación y estructuras profesionalizadas.
Es decir: los grandes players se consolidarán, mientras muchos pequeños propietarios saldrán del mercado.
¿Es esta una buena o mala noticia?
Depende de a quién se le pregunte:
- Para los grandes operadores, una puerta abierta a expandirse con menos competencia.
- Para los vecinos, es un alivio: menos ruido, menos rotación, menos turistificación.
- Para los ayuntamientos, una herramienta para frenar la presión sobre el alquiler residencial.
- Para los pequeños propietarios, un jarro de agua fría que obliga a cambiar de estrategia o incluso vender.
¿Qué puedes hacer si eres propietario de pisos turísticos?
- Consulta con tu comunidad si ya se ha votado una prohibición o limitación.
- Revisa tu licencia: ¿sigue vigente?, ¿es compatible con los nuevos requisitos autonómicos?
- Evalúa reconvertir el uso: media estancia, alquiler tradicional o venta.
- Haz números de nuevo: ¿la rentabilidad compensa los nuevos costes?
- Consulta con expertos legales y fiscales: evitar sanciones o cierres es clave.
Y si no tienes claro por dónde empezar, tranquilo. En ClickProp te acompañamos en todo el camino, desde la búsqueda del inmueble hasta su gestión completa.
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